Toxina Botulínica tipo A


botox antesydespues

La aplicación de Toxina Botulínica, es un buen tratamiento para la reducción de arrugas faciales. En medintegra, se realiza bajo una mirada integrativa de acuerdo a la necesidad de cada paciente, esto es, usar la menor cantidad posible y si es necesario complementar con plasma rico en factores de crecimiento, uso de vitaminas, medicamentos antihomotóxicos, etc, siempre con la finalidad de brindar a la persona un tratamiento integral para lucir una piel más saludable, luminosa y reluciente, lo cual implica muchas veces, mejorar la autoestima y seguridad personal.

Es fundamental tener presente que su uso se debe realizar siempre por un médico con experiencia y formación en el uso de la toxina botulínica, porque se requiere tener conocimiento de todos los cuidados pre y post aplicación, contraindicaciones, reconocer efectos propios del tratamiento de aquellos que son complicaciones graves y saber cómo manejarlas

Las marcas comerciales más conocidas en nuestro país son Botox, Dysport y Reage.

Los resultados de la aplicación se observan a partir del tercer día, alcanzando su máximo efecto a los 15 a 20 días, en ningún caso se recomienda volver a aplicar antes de un mes, aunque sí se puede hacer pequeños “retoques” una semana después de la aplicación.

En medintegra se usa en dosis mínima necesarias, evitando siempre dejar una “cara congelada” por exceso de dosis. Del mismo modo, no se ofrece el tratamiento a personas que se beneficiarían de cirugía o que tengan contraindicaciones para el procedimiento. (ver más abajo)

Si deseas más información acerca de la toxina botulínica,  te invitamos a continuar leyendo….

GENERALIDADES

La toxina botulínica, también llamada «botulina», es una neurotoxina elaborada por una bacteria denominada Clostridium borulinum. Cómo toxina, produce parálisis muscular.

La capacidad que posee la toxina botulínica para producir parálisis muscular por denervación química se aprovecha para usarla como medicamento en el tratamiento de ciertas enfermedades neurológicas y como producto cosmético para tratamiento estético de las arrugas faciales.

Existen diferentes tipos de toxina, pero la más ampliamente usada en clínica es la tipo A.

El efecto farmacológico de la toxina botulínica tiene lugar a nivel de la unión neuromuscular. En esta región de transición entre el nervio periférico y el músculo se produce la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor necesario para producir la contracción muscular. La toxina botulínica actúa de forma local mediante el bloqueo de la liberación de acetilcolina, lo que se traduce en parálisis muscular temporal. El efecto final es una denervación química temporal en la unión neuromuscular sin producir ninguna lesión física en las estructuras nerviosas.

La Toxina Botulínica a diferencia de lo que muchos creen tiene un amplio número de aplicaciones terapéuticas en el campo de la medicina, cuya historia y utilidad la podemos resumir en la siguiente tabla.

  • 1822 Botulismo; Justus Kemer
  • 1895 Se descubre el Clostridium Botulinum
  • 1987 Van Ermengen: Bacteria anaeróbica
  • 1920 Comienzan los intentos de purificación
  • 1946 Purificación exitosa de la toxina, en forma cristalina – Dr. E. Schantz
  • 1950 Primeras aplicaciones en músculos hipertróficos
  • Comienzo de los 70: Alan Scott (Médico Oftalmólogo), tto. De estrabismo
  • 1973: publicación de estudio en primates
  • 1978 Primeras aplicaciones en seres humanos.17.000 aplicaciones en 7.000 pacientes
  • 1989 Uso en blefaroespasmo, estrabismo, desórdenes craneocervicales
  • 1990 Comienza la utilización de T.B. en el campo de la estética.
  • 2000 Uso en distonía cervical
  • 2002 Uso en arrugas dinámica en la zona glabelar en personas de 18 a 65 años.
  • 2004 Utilidad en el manejo de la hiperhidrosis.
  • 2010 Tratamiento profiláctico de migrañas.

APLICACIONES ESTÉTICAS

Una forma diluida de la toxina botulínica tipo A, se considera hoy en día que es uno de los tratamientos que ofrece mejores resultados para eliminar las arrugas o tratamiento de la ritidosis (“patas de gallo”). Esta forma de toxina botulínica, tras su infiltración con una aguja extra fina en el músculo debajo de la piel de la zona que se desea tratar, actúa inhibiendo por relajación el movimiento muscular. Con este efecto se pretende que desaparezcan las arrugas y por tanto proporcionar un aspecto más juvenil en la piel. Tiene una duración temporal, entre 3 a 6 meses, lapso después del cual debería renovarse la dosis. Rara vez se han dado casos de efectos secundarios como reacciones alérgicas, rigidez facial o náuseas.

CUIDADOS POST APLICACION

  • NO tocar el área de aplicación por 3 horas
  • No adoptar posición de decúbito por 3 horas posteriores a la aplicación
  • Activar los músculos tratados (varias contracciones)

EFECTOS NO DESEADOS

  • Equímosis (área de aplicación)
  • Parestesias de músculos vecinos
  • Sensación de pesadez
  • Hipercorrección de algunas áreas (elevación de la cola de las cejas)
  • Edema palpebral persistente (pacientes con párpados cargados)
  • Respuesta muscular insuficiente
  • Eritema, edema y equimosis en sitio de punción.
  • Hematomas
  • Efectos no deseados por difusión del fámaco
    • Ptosis palpebral
    • Ptosis Cejas
    • Diplopia

CONTRAINDICACIONES

  • Infecciones locales (ej.: impétigo, herpes, acné severo).
  • Hipersensibilidad a la albúmina (ej. Alergia al huevo).
  • Embarazo (no hay estudios de seguridad y riesgo, al menos teórico, de migración transplacentaria).
  • Lactancia.
  • Interacción con ciertos fármacos que potencian la acción.
    • Aminoglicósidos
    • Ciclosporina
    • D-penicilamina
    • Relajantes musculares
    • Sulfato de Magnesio
    • Quinidina
    • Lincosaminas
    • Aminoquinolonas.
    • Cloroquina

Disturbios de la unión neuromuscular

  • Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
  • Miastenia Gravis.
  • Esclerosis múltiple
  • Síndrome de Eaton Lamber.

Dr Claudio Rojas C.

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